Hoy escribo estas líneas para contarte que estas semanas se está produciendo una gran liberación de karma colectivo almacenado en nuestro ADN, y que por este motivo es probable que te sientas más sensible, removid@ o desbordad@ de lo habitual.
Me apetece compartirte qué está sucediendo y cómo puedes aprovechar esta energía actual, que es muy propicia para dar un paso más en la liberación y sanación de las heridas más arraigadas en el colectivo humano. Al final de este este blog te comparto un ritual canalizado para liberar el karma colectivo, pero antes te cuento acerca de qué es el karma, para que si no estás familiarizad@ con este concepto puedas leer acerca de ello y así hacer el ritual con más coherencia.
El Karma – Ley del Retorno
Primero de todo vengo a desmontar un mito: el karma no es algo «malo», ni siquiera es algo «malo» que nos pasa por haber hecho algo «malo». Y pongo «malo» entre comillas porque para el Universo todo está bien, no hay bueno ni malo, tan solo experiencias y posibilidades de aprendizaje.
Cuando te hablo de Karma me refiero a la Ley del Retorno, por la cual los actos, pensamientos o intenciones generan efectos que regresan proporcionalmente a su naturaleza vibracional. Esta Ley va más allá del Principio de Causalidad, según el cual toda causa tiene un efecto y todo efecto tiene una causa. Si bien este Principio nos habla de una dinámica de la energía (acción → reacción), el Karma o Ley del Retorno se refiere a una resonancia moral que nos brinda oportunidad de aprendizaje, trascendencia y evolución.
Cuando hay una incoherencia vibracional entre un acto/intención pasada y la capacidad actual del cuerpo y la conciencia de procesarla, se genera una energía estancada o «karma negativo». Este es el más famoso de los karmas, pues suele ser más evidente por las molestias que nos genera. Este karma o energía estancada puede ser reciente (generado en esta encarnación, por ejemplo fruto de algún trauma no resuelto o no abrazado) o más lejano, ya sea porque se ha generado en otros momentos de nuestra historia álmica (en vidas pasadas o paralelas) o bien porque proviene de nuestro árbol genealógico (karma heredado o transgeneracional). El lugar físico donde se almacena el Karma es nuestro ADN, concretamente en el 98% de ADN que no tiene todavía una función biológica conocida (nombrado habitualmente «ADN basura»).
Liberación de Karma Colectivo
Hay otro tipo de karma menos conocido, que es el karma colectivo. Este karma, almacenado también en nuestro ADN, está vinculado a toda la historia de la humanidad, con sus actos, heridas, sufrimiento, miedo, etc.
Estamos en un momento planetario muy trascendental y de gran cambio en el que está habiendo un despertar de consciencia masivo, una época de subida de vibración planetaria y por lo tanto también humana. Para que la vibración del planeta y de la humanidad pueda subir, para que la consciencia más elevada pueda emerger, es necesario que las vibraciones más bajas se transmuten. Y por este motivo estamos experimentando una liberación de karma colectivo; la nueva humanidad se desprende
Este proceso de liberación de karma colectivo se produce gracias a que nuestro cuerpo tiene capacidad para alquimizarlo, es decir, transformar estas energías estancadas o densas en potenciales de vibración más elevada.
La liberación kármica se está produciendo tanto si somos conscientes de ella como si no, pero si la vivimos desde la consciencia, el proceso puede ser mucho más agradable e iluminar partes de nosotr@s que todavía están en sombra.
Cómo aprovechar este momento para la sanación
Primero de todo, no importa si el karma que estamos liberando es individual o colectivo, ya que si lo estamos experimentando en nuestro cuerpo es porque tiene resonancia con nuestra historia álmica. Tan solo debemos comprender que esta liberación nos beneficia a todos los niveles, y por eso vamos a hacernos responsables de ello. También es importante entender que no podemos alcanzar estadios de consciencia más elevada sin atravesar nuestro propio sufrimiento. Esto no significa tener que sufrir, ya que muchas veces podremos atravesar nuestro sufrimiento desde la observación, la emoción efímera y la toma de consciencia.
Busca un espacio tranquilo y prende una vela y/o un incienso para ritualizar este proceso. Ten a mano papel y lápiz para escribir, y si lo necesitas, pon una música suave de fondo para entrar en estado meditativo y ampliado de consciencia.
- Lee para ti o en voz alta esta frase: «Me hago responsable con consciencia de la liberación kármica que se está produciendo en mí, sabiendo que es para mi mayor bien y el de la humanidad. Permito que el sufrimiento individual y colectivo se libere de mi cuerpo. Me responsabilizo de la parte que me corresponde y permito que lo que no me corresponde a mí observar llegue a donde sea necesario para ser transmutado. Confío en la capacidad de mi cuerpo para sostener este proceso, y me dejo acompañar por las energías de elevada vibración que me sostienen. En este momento me abro a canalizar a través mío la frecuencia del amor universal«.
- Observa qué emerge sin juzgarlo: En los próximos minutos es probable que aparezcan imágenes, sonidos o sensaciones vinculadas a personas o situaciones de tu pasado, emociones diversas, sentimientos de miedo o confusión, etc. No te asustes por aquello que emerge, pues al salir a la superficie está encontrando su camino de liberación para su posterior transmutación. Permítete llorar, mover tu cuerpo o conectar con tu respiración para acompañar el proceso. Estás siendo canal de liberación de karma individual y colectivo
- Escribe unas palabras o símbolo de anclaje de lo que acaba de suceder en ti. Puede ser un texto tan breve o largo como necesites, un símbolo que para ti represente lo sucedido o un dibujo por ejemplo. El objetivo anclarlo en papel es volverlo más tangible fuera de tu cuerpo (recuerda que estas memorias acaban de salir de tu ADN físico y necesitan otro lugar donde anclarse antes de ser transmutadas).
- Quema el escrito en un lugar habilitado para el fuego (cuenco, chimenea, hoguera…). Esta acción permite que el karma liberado sea transmutado en frecuencias elevadas, que se activan directamente en el ADN de tu cuerpo.
- Estate atent@ los próximos días, ya que se presentarán situaciones para que actúes desde tu nuevo nivel de consciencia. No hace falta estar en alerta ni sobre analizar todo lo que pasa, simplemente es necesario vivir en presencia y en conexión contigo y con tu entorno. De esta forma te será fácil responder a cada situación en base a los nuevos códigos activados.
Deseo que este ejercicio te ayude a sentirte más liberad@ de cargas y te permita dar un paso más en tu evolución. Puedes repetirlo dentro de unos meses si así lo sientes, pues te ayudará a profundizar hacia una capa más de aquello que necesita ser liberado.
Recuerda que existen muchas otras formas de liberar karma, de hecho cualquier acción dirigida a movilizar la energía inconsciente estancada desde la frecuencia del AMOR, nos ayuda a liberar karma. Si en algún momento buscas acompañamiento para este fin, te acompaño a ello en la sesión individual de Activación de ADN.
Con amor y mis mejores deseos,
